domingo, 4 de noviembre de 2012

SAN MARCOS, UN NOMBRE BIEN PUESTO

Empecemos por reconocer que todos los “estudiosos” hemos tenido la pedantería de calificar como “un error” el nombre de San Marcos que tienen los “retablos huamanguinos” (este mismo título es un invento nuestro; su nombre regional es Cajones). Esos retablos decimos los “estudiosos”, no deberían llamarse San Marcos puesto que en vez de león tiene a sus pies vacas o toros que pertenecerían a San Lucas. Fue, añadimos, una ignorancia campesina confundirlos. Lo cierto es precisamente lo contrario: la hagiografía nos informa acerca de los últimos días del evangelista San Marcos y su incidente con los toros egipcios. Ricardo Palma y Riva Agüero hubieran podido decirlo de haberles interesado el arte popular peruano ya que ambos hablaron alguna vez del “evangelista del toro matrero”, como protector de la universidad limeña. San Marcos, un nombre bien puesto; pero ¿acaso conviene a todos los cajones o retablos?, ¿debemos acaso llamar San Marcos también a los cajones retablos donde el santo no figura? San Marcos obviamente sólo sirve a los criaderos o ganaderos de ganado vacuno. Pero mucho más numerosos que estos retablos son aquellos destinados a otro tipo de actividades agropecuarias: retablo San Juan para las crianza de ovejas, Santa Rita para la crianza de cabra, San Antonio para los arrieros y sus mulas, Santiago para llamas y alpacas. Tampoco les convendría el nombre San Marcos a los retablos, abundantes en Apurímac cuyas principales figuras son cristos, vírgenes y hasta santa rosas; los cuales no ofrecían una protección específica para algún tipo de ganado sino que eran invocados más bien porque eran los patrones religiosos de algún pueblo o jurisdicción. Existen además retablos mucho más complejos en que figuran todos los patrones. Lo cual nos indica una actividad agropecuaria múltiple, aquella que corresponde a propietarios poderosos que manejaban ganados de toda clase: ovejas, cabras, vacunos, llamas... Por último, no podríamos llamar San Marcos a los menos visibles retablos dedicados a San Isidro como protector de la agricultura y que son frecuentes sobre todo en la zona quechua y no en las tierras altas.  Publicado en San Marcos al día. Revista Semanal de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos Nº 11. Lima, 11 de noviembre de 2004.

*Publicado en San Marcos al día. Revista Semanal de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos Nº 11. Lima, 11 de noviembre de 2004. 

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